Mario Sabbatella repudia el Golpe de Estado contra la democracia de Bolivia

Mario Sabbatella repudia el Golpe de Estado contra la democracia de Bolivia

Mario Sabbatella repudia el Golpe de Estado contra la democracia de Bolivia

“Alzo la voz con enérgico rechazo y repudio a los acontecimientos violentos desatados en la República hermana de Bolivia” expresa el legislador por Río Negro, “me sumo a las exigencias de referentes argentinos e internacionales, para la restitución de los atributos al presidente Evo Morales y sus ministros, y el cese de su hostigamiento a fin de alcanzar la paz social”.

Lo de Bolivia es un plan orquestado para quebrar con toda la democracia. Evo Morales había llamado a nuevas elecciones tal como se lo sugirió la OEA, así y todo los gestores de este Golpe de Estado no lo han dejado terminar su mandato actual, no quieren que Bolivia sea de los bolivianos, fueron sus “dueños” por decenas y decenas de años, y quieren seguir siéndolo. En Bolivia las elites no soportaron más que las mujeres con sus vestimentas tradicionales entren a edificios público, ni que la Pachamama ocupe los espacios simbólicos representando las creencias de la población. Se han salteado todas las herramientas constitucionales que permitían realizar de nuevo las elecciones, solución que el mismo Evo Morales – a pesar de haber ganado las elecciones en primera vuelta – propuso para evitar empeorar tensiones.

Bolivia, que ha logrado una economía pujante de la mano de la Nacionalización de los recursos naturales y estratégicos, se ve atacada por el establishment económico vernáculo, que intenta acceder al Poder a través de la fuerza, estamos viendo un Golpe de Estado en contra de las Instituciones Democráticas elegidas por el voto popular.

En Argentina tenemos ya un presidente electo con clara posición popular y progresista, luego que durante cuatro largos años el intento neoliberal fuera no solo un fiasco institucional y político, sino una puerta descaradamente abierta a la fuga de capitales y a la pérdida de derechos. Pero solo los argentinos sabemos de la inteligente paciencia que ha ejercido el pueblo para esperar un nuevo proceso electoral.

En Brasil ahora se inicia una etapa opositora fuerte con Lula Da´Silva libre, pero no podemos olvidar cómo llegó J.Bolsonaro al poder, con qué pocos ingredientes Lula quedó preso y cómo sacaron a Dilma Rousseff de un gobierno obtenido con legitimidad y apoyo popular. Parecido a lo ocurrido en Paraguay donde un Golde de Estado disimulado por la prensa encubridora, sacó a Lugo del poder e inmediatamente lo hizo víctima de un juicio político de dudosos contenidos.

En Chile las manifestaciones masivas y pacíficas en contra de las políticas neoliberales hoy lideradas por Piñera, pero que dejó Pinochet tras el sangriento gobierno de facto, delatan que en ese país las mayorías desean encaminarse hacia políticas sociales inclusivas y justas, sin placebos, exigen un cambio de base de la Constitución redactada en dictadura, represiva y limitante.

Ecuador estalló tras las primeras medidas exigidas por el FMI, aprobadas por Lenin Moreno – un presidente que se burló del proceso electoral, haciendo campaña de la mano de Rafael Correa enarbolando las políticas progresistas – para darse vuelta una vez asumido el poder, traicionando no solo a su compañero de política, sino a la intención del voto popular que lo eligió; aliándose con las elites de poder concentradas que son claramente minoría en Ecuador y jamás ganarían una elección democráticamente.

Colombia es escenario de masacres, asesinatos, con un espantoso y repudiable silencio mediático mientras en las calles se persigue y mata a candidatos opositores al oficialismo brutalmente neoliberal.

México alimenta las esperanzas renovadas junto con Argentina, de reflotar una unidad latinoamericana “con los latinoamericanos” viviendo en condiciones de derecho, dignidad y garantías ciudadanas. Podemos seguir listando las realidades de cada país hasta agotarnos, que la puja de poder es la misma en cada nación.

Hay sin duda un embate programado, que busca debilitar las democracias de la región, para tomar dominio de sus recursos naturales. No es momento de quedarse callado.

Me sumo con todas mis energías al repudio contra las medidas violentas y antidemocráticas, evidentemente alejadas de todo sentido humanitario y de bienestar para los pueblos de nuestra Patria Grande.

Mario Sabbatella

Legislador de Río Negro

11 de noviembre 2019

Prensa Sabbatella

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